Podría ser la sigla de un banco, de una compañía de seguros, de un agente de la Central Intelligence Agency, de un cromosoma, de un software. Durante los últimos años, los especialistas desparramaron la alarma en el país: que había ingresado a Honduras, a México, a Costa Rica, a Panamá, a Brasil. Finalmente, el peligro del Huanglongbing (HLB), enfermedad que afecta a los cítricos y para la cual aún no hay cura, se asomó a Tucumán. En una planta del arbolado urbano se detectó el insecto Diaphorina citri, vector de la bacteria que ocasiona el mal.

Afortunadamente, ante la constante advertencia del avance demoledor de este enemigo de los cítricos, se diseñó un plan de defensa. A fines de agosto pasado, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) a través de la resolución 543/2010 estableció el procedimiento para el movimiento de fruta fresca y de material de propagación vegetal entre provincias con distinta condición fitosanitaria respecto al HLB. La norma tenía por objetivo fortalecer los mecanismos de prevención fitosanitaria para evitar el ingreso del mal al territorio argentino.

En la última decena de octubre, se efectuó en nuestra ciudad una reunión informativa en la que participaron productores, técnicos e investigadores vinculados con la actividad citrícola del NOA asistieron a la reunión informativa, impulsada por el Ministerio de Agricultura de la Nación, el Senasa, la Estación Experimental Agroindustrial "Obispo Colombres" (Eeaoc) y la Asociación Tucumana del Citrus (ATC). El encuentro sirvió para generar conciencia acerca de los alcances y objetivos del Programa Nacional de Prevención de HLB, ante la grave amenaza que significaba la enfermedad para la citricultura de la región.

La "enfermedad del dragón amarillo" -tal el significado del Huanglongbing en chino- es un mal de procedencia asiática que ha invadido 40 países de ese continente, África, Oceanía y América. En 2004 hizo su debut en Brasil, y un año después se instaló en el Estado de Florida, Estados Unidos. En noviembre de 2010, se detectó la presencia del vector no contaminado en Metán, Salta.

Tras su descubrimiento en el arbolado de la zona de avenida Kirchner al 3.500, el Senasa puso en marcha un programa de monitoreo intensivo casa por casa alrededor del punto de detección del insecto, cubriendo un radio de 150 manzanas. Se efectuó el tratamiento químico del insecto en aquellos árboles con la posible presencia del bicho y en las plantas ornamentales "Murraya paniculata". Esta labor se lleva adelante con el apoyo de la Eeaoc, la Dirección de Higiene Urbana de la Municipalidad capitalina y de Salud Ambiental del Siprosa. Los análisis de laboratorio efectuados por la Estación Experimental en insectos y plantas hospederas mostraron la ausencia de este terrorista asiático.

La actividad citrícola es uno de los motores de la economía provincial. En marzo pasado, la ATC calculó que la producción en 2011 podría llegar a 1,2 millón de toneladas, un 26% más que las 950.000 toneladas obtenidas el año pasado. La provincia exporta un 96% de su producción entre fruta fresca y productos industrializados.

Prevención, organización, coordinación, concientización son palabras propias de las sociedades progresistas y lejanas a nuestra idiosincrasia. Sin embargo, los factores que conforman la actividad agropecuaria han hecho realidad los sustantivos enunciados para contrarrestar un bicho que ataca a todos los cítricos y sus híbridos de todas las edades. Si ante todos los problemas serios se imitara la acción mancomunada de estos factores, posiblemente el progreso hallaría a la clase dirigente trabajando por el bien común de los tucumanos. La unión hace la fuerza y también a la eficiencia.